Entrevista a Manuel Conde
Especialista en tratamiento avanzado del agua y analítica aplicada
Una visión técnica sobre el presente y el futuro del tratamiento del agua
El tratamiento del agua ha evolucionado hacia sistemas cada vez más complejos, donde el control, la estabilidad y la eficiencia dependen directamente de la capacidad de medir e interpretar datos. Hablamos con Manuel Conde, especialista en tratamiento avanzado del agua, para conocer su visión técnica sobre la analítica aplicada, la gestión del biofilm y la optimización de procesos en agricultura e industria.
¿Cómo definirías tu trayectoria profesional en el sector del tratamiento del agua?
Mi trayectoria ha estado siempre vinculada a la parte técnica del tratamiento del agua. He trabajado directamente con sistemas de ozono, ultravioleta, filtración avanzada, analítica y automatización, tanto en entornos agrícolas como industriales. Esto me ha permitido entender el comportamiento real del agua en cada proceso y diseñar soluciones basadas en datos, no en aproximaciones.
¿Qué diferencia tu enfoque técnico frente a otras soluciones del mercado?
La principal diferencia es que no aplicamos soluciones estándar. Cada agua, cada instalación y cada proceso son distintos. Nuestro enfoque parte siempre del análisis del agua y del sistema existente. A partir de ahí se diseña el tratamiento más adecuado. El objetivo no es instalar equipos, sino resolver un problema técnico concreto de forma estable y duradera.
¿Por qué la analítica avanzada es clave en los sistemas modernos de tratamiento del agua?
Porque sin medición continua no hay control real. La analítica avanzada permite conocer en tiempo real parámetros como pH, ORP, conductividad o caudal, y entender cómo evoluciona el agua dentro del sistema. Esto permite ajustar los tratamientos, prevenir desviaciones y anticiparse a problemas antes de que se conviertan en incidencias graves.
¿Qué impacto tiene la analítica avanzada en la eficiencia y la rentabilidad?
Tiene un impacto directo. Permite reducir consumos energéticos, evitar sobredosificaciones, mejorar la eficacia de los tratamientos y alargar la vida útil de los equipos. Además, aporta trazabilidad técnica, algo fundamental en auditorías y procesos industriales. Un sistema bien controlado es siempre más rentable.
¿Qué problemas genera una mala gestión del agua en agricultura e industria?
En agricultura se traduce en obturaciones, formación de biofilm, riegos irregulares y pérdida de producción. En industria, en paradas no planificadas, incumplimientos normativos y sobrecostes operativos. El agua es un elemento crítico del proceso y, si no se controla correctamente, afecta a todo el sistema.
¿Qué importancia tiene el control del biofilm en las instalaciones?
El biofilm es uno de los principales problemas silenciosos en redes de agua. Se forma de manera progresiva y, cuando se detecta tarde, ya ha generado pérdidas de eficiencia. La analítica avanzada permite detectar indicios indirectos antes de que el problema sea grave, facilitando tratamientos preventivos y correctivos bien ajustados.
¿Qué tipo de clientes suelen necesitar soluciones de tratamiento avanzadas?
Clientes que buscan estabilidad, fiabilidad y control a largo plazo. No depende tanto del tamaño de la instalación como del nivel de exigencia técnica. Explotaciones agrícolas profesionales, industrias alimentarias y procesos industriales donde el agua es un factor clave del rendimiento.
¿Cómo afrontas el diseño de un nuevo sistema de tratamiento del agua?
Siempre parto de un análisis técnico del agua y del proceso. Después se definen objetivos claros y realistas, se seleccionan las tecnologías adecuadas y se integra la analítica necesaria para controlar el sistema. Un buen diseño debe ser eficaz, estable y fácil de mantener. La simplicidad bien diseñada es una ventaja técnica.
¿Cómo ves el futuro del tratamiento del agua?
El futuro pasa por sistemas más inteligentes, automatizados y basados en datos. El tratamiento del agua será cada vez más predictivo y menos reactivo. La analítica avanzada y la digitalización van a ser pilares fundamentales para garantizar eficiencia y sostenibilidad.
Para finalizar, ¿qué mensaje darías a quienes gestionan sistemas de agua hoy?
Que el agua no es un gasto, es un activo del proceso. Invertir en control, analítica y diseño técnico es invertir en estabilidad operativa, eficiencia y tranquilidad. Cuando el agua está bien gestionada, todo el sistema funciona mejor.




